Un Boeing 737-800 de Aerolíneas Argentinas que procedía de Santiago de Chile aterrizó el jueves por la noche en el Aeroparque Jorge Newbery con daños en la parte frontal, causados por el impacto de un ave que embistió tras despegar en Chile, aunque sin que ello haya significado riesgo para la aeronave, informaron fuentes de la empresa.
El accidente se registró poco después de que el vuelo AR 1291 despegara del aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago de Chile con destino a Buenos Aires.
Cuando estaba en el procedimiento inicial para alcanzar su nivel de crucero, la nave se topó con un ave que golpeó la nariz del avión, denominada “radome”.
El vuelo continuó sin inconvenientes hasta su destino y aterrizó en el Aeroparque metropolitano sin novedad, a punto tal que los pasajeros ni siquiera se enteraron de lo sucedido, dijeron los voceros de la empresa.
Debido a que el radome es de un material compuesto, no metálico, el golpe provocó una abolladura en la estructura.
Apenas aterrizó, la pieza dañada fue reemplazada y la aeronave, con matrícula LV-TQC, volvió a volar, de acuerdo al programa previsto.