El candidato republicano a la Casa Blanca fue entrevistado por el presentador Chris Matthews. Ante la pregunta sobre si “creía que hacía falta un castigo para el aborto”, el millonario fue contundente: “El aborto es un crimen”.
Sin embargo, luego de que se difundieran extractos de la nota, pareció dar marcha atrás y afirmó que el tema debería ser manejado por los estados. El magnate emitió un comunicado para explicarse. “Esta pregunta no es clara y debería ser devuelta a los estados para que decidan”.