Cuando consumimos de más en nuestra dieta habitual la sal, nuestro organismo con el paso del tiempo se vuele incapaz de eliminarla, acumulándola y entre la gran variedad de consecuencias que puede tener ésta situación nos encontraremos, con una retención de líquidos y aumento de peso, que trae aparejado un compromiso en nuestro corazón, los riñones, el hígado, y una posible hipertensión arterial.
Aquellas personas que consumen más sal de la debida, además de los problemas ya mencionados deben tener presente que un exceso de sal en las comidas, puede aumentar la excreción de calcio mediante la orina, y esto favorece significativamente la desmineralización de nuestros huesos.
Se recomienda para evitar el exceso de éste mineral moderar el consumo de los siguientes alimentos:
– Evitar el salero en la mesa
– El consumo de quesos semiduros o duros (preferir quesos untables y blandos)
– Consumir moderadamente fiambres, embutidos, productos de copetín, alimentos industrializados, en salmuera, encurtidos, y conservas.
– Hay que destacar que si bien los aderezos pueden ser bajos en calorías, tanto la mayonesa, la mostaza, el ketchup, la salsa de soya y otros poseen un alto contenido de éste mineral por lo que se recomienda evitar el uso, o consumir moderadamente.
Andrea Gabriela