Claro que esa transformación implicará darle un giro a la firma y uno de los pilares será el recorte de recursos, que encontrará cierta resistencia de parte de los gremios. Sin embargo, su relación con ellos, asegura, es buena. “Vamos bien. En el sector empresario falta asimilar que existen (los gremios) y van a seguir existiendo. Por eso tienen que ser una parte clave y no sentirse menospreciados”, dijo. Y añadió: “El día que los empleados no me quieran voy a ser la primera en irme”.
Isela Constantini sabe que la intención del Gobierno que integra es que el Estado reduzca su rol en la empresa y eso implicará menos recursos, pero asegura que puede adaptarse y trabajar sin problemas, de la misma manera que pudo hacerlo en el ámbito privado. “En el mundo empresario estamos muy habituados a decir que ‘la corporación nos cortó el presupuesto’. No tiene nada de malo decirlo. Nadie lo toma con pánico”, aseguró.
Y fue más allá: “Hoy no es el tiempo de los subsidios. Es el tiempo del mercado, de la transformación. Hay que subir a un elefante arriba de la patineta y empujarla”, graficó.
Luego de varios años trabajando como CEO de una multinacional, Isela Constantini dijo que ahora trabaja menos horas que antes, pero esas horas son mucho más agobiantes. “Mis 10 o 12 horas en Aerolíneas son más estresantes que mis 14 a 16 horas por día en General Motors. Porque todo lo que uno dice y hace, hay que medirlo mucho más”, explicó.
Durante su presentación, Costantini sostuvo: “Son 12.000 empleados que aman la empresa y 40 millones de argentinos que son la empresa. Yo trabajo para ellos y, el día que no me quieran más, me voy a tener que ir”, dijo. Al referirse a los empleados y los gremios de la aerolínea estatal, Costantini explicó que la clave está en integrarlos y ponerlos al tanto de la situación de la empresa. “Tenemos que ser transparentes”, afirmó.