Normalmente se llama Cadillac One, pero el apodo “La Bestia” tal vez se adapte mejor. Es la limusina en la que se mueve Barack Obama, quien la semana que viene llegará al país. Pero más que un auto, es un tanque. Tiene carrocería y chasis reforzado para soportar un ataque, además de contar con tubos de oxígeno y sangre del grupo y factor de Obama.
El blindaje, lógicamente, no le permite ir muy rápido y aumenta su consumo. La velocidad máxima es de 97 km/h, y el consumo astronómico: 29 litros cada 100 km. El diseño de la “limo” de Obama está basado en el del Cadillac DTS de serie, aunque poco y nada tiene de un auto común