El Calafate y sus atracciones sobre hielos

Cinco lugares para conocer

1- El parque

Frente al Perito Moreno

El más famoso de los glaciares sudamericanos es el Perito Moreno, esencialmente por sus espectaculares rupturas. Para presenciarlas hay que tener mucha suerte o mucha paciencia. Pero en cualquier momento se puede ver como pedazos más chicos de su frente de hielo caen en los brazos del lago Argentino. La forma clásica de admirar el glaciar es desde las pasarelas y los miradores. También se realizan navegaciones de una hora por el Brazo Rico que llegan relativamente cerca del frente de hielo. Finalmente, la tercera manera de conocerlo es por medio de caminatas sobre los campos de hielo. Es la opción más exigente, pero también la más intensa.
2- Bar de hielos

Diversión on the rocks

Se ha convertido en la atracción más divertida del Calafate. El Glaciobar está en el subsuelo del museo Glaciarium y es una réplica de los bares de hielo que surgieron últimamente en las grandes capitales del mundo (los hay en París, en Estocolmo, en Barcelona, en Melbourne, en Ámsterdam, etc.). Antes de bajar las escaleras, hay que cubrirse con una capa especial y guantes térmicos entregados por el personal, porque la temperatura ronda los -10°C. Por la misma razón no se puede permanecer más de media hora. El barman es seguramente el único héroe que resiste al frío, preparando shots y tragos en pequeños vasos cavados en bloques de hielo. Glaciarium está dedicado a los glaciares del parque nacional. El edificio recuerda la forma de los bloques de hielo del Perito Moreno. Se encuentra en las afueras del centro, en medio de la estepa. Las salas exhiben material que explica cómo se forman los campos de hielo. Se proyecta también una película en 3D que da la sensación de sobrevolar los glaciares.

3- Big ice

Caminar sobre el glaciar

Es la actividad más exigente que se pueda contratar en El Calafate y no es recomendable para todos (de hecho la pueden hacer solamente personas de entre 18 y 50 años en buen estado físico). A partir de mediados de septiembre y hasta marzo se organizan estas expediciones que duran una jornada, desde las 7 hasta las 19. Se combinan traslados en bus y en barco para llegar hasta el punto de partida, donde se equipa a los pasajeros con grampones antes de emprender una exigente caminata hasta puntos panorámicos y transitar varias horas sobre el campo de hielo. Se camina sobre el glaciar para conocer grietas, cavernas, lagunitas y ríos de deshielo.

4-Calafate Mountain Park

Todo el año

El Calafate tiene su parque de nieve, a unos diez kilómetros del centro. Se puede hacer el traslado en un camión 4×4 sobreelevado para tener en camino buenas vistas sobre la estepa, el lago y la población. Se sube luego hasta el Mountain Park propiamente dicho con una aerosilla (que no funciona cuando hay mucho viento, algo común en la región, hay que tomarlo en cuenta). No es el lugar que elegirán los esquiadores para entrenarse, pero tiene una gran variedad de propuestas para divertirse en familia: travesías con raquetas, paseos en motos de nieve, tubing (se realiza con gomones para tirarse bajando pistas especialmente preparadas) y por supuesto esquí y snowboard. Además de la aerosilla de acceso, el centro tiene una telecuerda, un tapiz de nieve y un telesquí. Abre también en verano con propuestas de aventura.

5- Cruceros

Navegar entre témpanos

El Perito Moreno es el más turístico de los glaciares del Parque Nacional Los Glaciares, pero no es el principal. Para ver los gigantescos Upsala o Spegazzini, hay que subirse a uno de los barcos que navegan por el lago Argentino. Se ofrecen varias propuestas de circuitos y de duración y algunas incluso permiten pernoctar a bordo. Otra opción: el Leal de la empresa Marpatag organiza un crucero gourmet de un día entero, para saborear deliciosos platos de comida regional, navegar entre los icebergs lacustres y llegar al Brazo Upsala y el Canal Spegazzini. No es posible acercarse mucho, como por ejemplo en la navegación al pie del Perito Moreno, porque los desprendimientos son más fuertes y los bloques caen de una mayor altura, provocando grandes olas en el lago.

Por: Pierre Dumas