El Capitolio de Estados Unidos y los edificios dentro del complejo fueron cerrados de emergencia mientras investigan una “actividad sospechosa”.
La policía envió un correo electrónico al personal legislativo en el que les aconseja cerrar y asegurar puertas, y mantenerse lejos de ventanas y puertas externas.
Tanto la Cámara de Representantes como el Senado estaban en sesión. Los representantes tenían votación. En el Senado, los legisladores hablaban ante el pleno.