Poco más de la mitad de las transacciones de compra de dólares en julio correspondieron, como es habitual, a montos reducidos, menos de USD 10.000. Se vincularon mayormente a prácticas para ahorro y posterior gasto en turismo exterior, o de negocios, dado que se incluyen tanto compra de personas físicas, como jurídicas, esto es empresas.
Mientras que algo menos de la mitad restante se distribuyó en “26% entre USD 10.000 y USD 100.000; 9% entre USD 100.000 y USD 500.000; 7% entre USD 500.000 y USD 2.000.000 y el 3% restante con compras mensuales superiores a USD 2 millones”, informó la autoridad monetaria, que comenzó a difundir esta estadística con periodicidad mensual, luego de más de 10 años de haberlo hecho por trimestre.

El Informe Mensual del Mercado Único y Libre de Cambios destaca que “a diferencia de lo observado en billetes, las transferencias brutas al exterior de libre disponibilidad, que totalizaron USD 665 millones (efectuadas por casi 700 clientes), se concentraron en operadores de los estratos más altos, en las cuales más del 85% de la salida de fondos se explicó por compras mensuales superiores a 1 millón de dólares”.
En contraposición, la formación neta de activos externos de libre disponibilidad totalizó USD 1.242 millones (compras netas de billetes por USD 964 millones y de divisas por USD 278 millones) y los egresos netos de moneda extranjera por la operatoria con títulos valores rondaron los USD 180 millones.
Mayor fluidez del ingreso de préstamos
Entre los factores que explican la virtual estabilidad del mercado de cambios que se observó en julio, luego de un primer trimestre de año de reacomodamiento al nuevo régimen de flotación, con escasa intervención directa de la autoridad monetaria, sobresalió el “superávit de USD 639 millones de la cuenta capital y financiera del Sector Público No Financiero”.
A ese resultado contribuyeron los ingresos netos por deuda financiera por USD 2.024 millones, explicados por la entrada de préstamos y títulos de deuda del exterior por unos USD 1.800 millones y por las liquidaciones netas de préstamos locales en moneda extranjera por unos USD 590 millones, excluyendo las compras de moneda extranjera para su entrega a la entidad en pago del saldo en moneda extranjera por uso de tarjetas en el exterior por USD 360 millones”.
Al respecto, sostienen los técnicos del Banco Central que “el escenario para la Argentina continuó siendo favorable en lo referente a las condiciones para el acceso al mercado de crédito internacional y al costo del financiamiento externo, tanto para el gobierno nacional como para gobiernos locales y el sector privado. En este contexto, las operaciones concertadas por las entidades autorizadas a operar en cambios con sus clientes en el Mercado Único y Libre de Cambios resultaron en un superávit de USD 889 millones, mostrando una reversión de unos USD 1.400 millones respecto del déficit observado en igual mes del año anterior”, cuando regía el cepo cambiario.
Las principales fuentes que explican el superávit de julio vinieron dadas por distintas colocaciones en mercados internacionales de gobiernos locales y del sector privado que, luego del récord histórico observado en junio (unos USD 3.650 millones), significaron ingresos por casi USD 2.900 millones.
También se observaron ingresos netos por inversiones de no residentes por USD 285 millones, tanto directas como de cartera, y por mercancías por USD 158 millones, aunque en ambos casos con menores volúmenes a los observados en los meses previos.
Por el lado de los usos de moneda extranjera, se destacaron las compras netas de activos externos de libre disponibilidad del sector privado no financiero por unos USD 1.242 millones y los pagos de servicios, rentas y otras transferencias corrientes por USD 1.077 millones.
Por Daniel Sticco